miércoles, abril 06, 2011

El psycho

El psycho es un personaje que hizo su primera aparición en la oficina el durante la temporada de verano pasada. Llegó hablando una mezcla de portugués e italiano y nos contó a mi y a mi colega brasilera que terminó aterrizando en Noruega para buscar un trabajo en la industria petrolera, luego de que su mujer le fuera infiel con un italiano y decidiera abandonar el país. Mi *plomómetro comenzó a emitir poderosas señales casi al instante de conocerlo, pero dado mi alto grado de empatía y mi "no difícil" siempre traté de ayudarlo en todo lo que pude. Hasta que empezó a venir a la oficina todos los días para instalarse en el mostrador para hablarnos de sus pretensiones de conseguir un puesto gerencial, sus problemas habitacionales y otros irrelevantes menesteres, ignorando la cola de impacientes turistas que no veían la hora de que finalizara su monólogo del día. Dado que mi compañera resultó ser su compatriota, el mencionado personaje se dedicó a asediarla con todo tipo de preguntas, esperándola afuera de la oficina en el horario exacto de su pausa, mandándose bocadillos en el segundo libre entre cliente y cliente y llamándola por teléfono a cualquier hora. El pico máximo de asedio fue un día en que ella estaba en su otro trabajo (un restaurante) cocinando, sacando las pizzas del horno y entregándoselas a la moza a través de una apertura en la pared de la cocina. En el medio de la faena, entre el calor de los hornos, pudo escuchar a alguien chistar y mencionar su nombre. Enorme fue su fastidio y sorpresa cuando ve al personaje principal de este relato asomándose en la apertura, con sus ojos curiosos detrás de sus gafas, ávido de conversación. La temporada de verano seguía su curso y el psycho y sus apariciones se fueron transformando en un tópico de interés para nuestras colegas noruegas, casi un objeto de estudio antropológico, difícil hacerles entender que simplemente no podíamos echarlo sin más al pobre tipo, por más que el plomómetro ya estaba a esta altura en llamas. Cada vez que entraba a la oficina la mujer de la empresa que tiene su puesto de atención al lado de la nuestra me miraba con los ojitos desorbitados e iba a paso rápido a contarle a mi jefa que el personaje había llegado, mientras se escuchaban las risotadas desde la oficina de atrás. La temporada finalmente llegó a su fin, a mi compañera se le terminó el contrato y el psycho vino un día a comunicarnos que por asuntos personales debía regresar a Italia y que no sabía cuándo estaría de vuelta en Noruega. En ese momento, ambas respiramos aliviadas. Ilusas nosotras.

*instrumento para medir cuán plomo es un sujeto
Continuará.

8 acotaciones:

Car dijo...

Hola Flo: ¿Este era el loco?
Saludos

Florencia dijo...

Jaja, no. El loco es noruego mientras que el psycho es de Brasil. Hay una linda galería de personajes habitués de la oficina.

Saludos!

Car dijo...

Eso lo decís porque todavía no me viste llegar a mi a la oficina.
Jaja! No, es broma. Dormí tranquila que no voy a aparecer por allá. Al menos no lo haré sin avisar antes.
Saludos

Anónimo dijo...

JAJA! Ahh noo qué pesadilla! Cuando trabajaba en atención al cliente, ciertos personajes (de similares características) me generaban, casi simultanemente, fastidio y lástima, y casi siempre terminaba escuchándolos.
Y...Psycho se fue? Soy Fernanda de Bs.As. Saludos!

Susana dijo...

Ojala no vuelva a aparecer! :P

Saludos!

zaieks dijo...

ahh escribi otra vez!! me dejaste con la intriga

Anónimo dijo...

Hola Florencia! Soy Fernanda de Buenos Aires. Cómo estás? Estamos esperando más relatos! Saludos!

Anónimo dijo...

Hola Florencia, soy Elmer de Buenos Aires, estoy viviendo temporalmente en Dinamarca por un año. En febrero quiero ir a Tromsø a ver la aurora boreal y a la vuelta me gustaría pasar por Stavanger a ver el monumento ese de las espadas y quien sabe qué más. Por lo que leí capaz me puedas ayudar a orientarme. Cualquier cosa te dejo mi mail: elmerf987@live.com.ar
La verdad que estando acá me siento identificado con muchas de las costumbres escandinavas que mencionás, vivir acá no es lo mismo que estar de paseo.
Muy bueno el blog, me gusta y me identifico con la redacción. Saludos!